Thursday, March 16, 2006


Un Poco de Historia del Parque Luro

La Reserva Provincial Parque Luro es una parte de las 180.000 ha. que se le había cedido, luego de la Conquista del Desierto, a Ataliva Roca (hermano de Julio A. Roca). En 1909, éste cede a su yerno, Pedro Luro, 3000 ha. que junto con la parte que le correspondía a su esposa, recibidas a raíz de una herencia, hacían un total aproximado de 17000 ha., todas ellas formaron la propiedad conocida a principios de siglo como San Huberto.
En 1910 los bosques de caldenes de la propiedad eran explotados económicamente, sin mayor importancia. También se realizaban desmontes con un fin agrícola y construyeron un ramal ferroviario, que se internaba dentro de la propiedad en unos 12 km.
Pedro Luro era muy aficionado a la caza por eso no solo explotó el monte, sino que introdujo animales desde Europa, como los ciervos, jabalies, faisanes, etc., y constituye así el primer Coto de Caza organizado de la Argentina teniendo un gran éxito; desplazando a especies de la fauna autóctona y se expandiéndose por toda la región.
Pero no todo funcionó como se esperaba. La agricultura no había dado resultado, ya que las condiciones climáticas de ese entonces, volvían a la empresa vulnerable frente a sus asuntos financieros y económicos. Por eso en 1916, se remata por primera vez la propiedad que es adquirida por Alejandro Luro (uno de los hijos de Pedro Luro) quien paga con fondos adelantados por algunos de sus parientes, y devuelve esos préstamos con la extracción de leña. Entre los años 1914 y 1918 se extrajeron un total de 450.000 toneladas de leña.
Pero de ninguna manera esta cantidad alcanzó para salvar la propiedad. Por eso en 1939, sale otra vez a remate. Esta vez es adquirida por don Antonio Maura, quien continúa con la explotación del bosque existente, y es así, que con la entrega de más de 200.000 toneladas de leña, se salva de la deuda que todavía existía.
Entre 1965 y 1968, la hija de Maura vende a la provincia de La Pampa, la cantidad de 7608 ha. que hoy es la reserva.
Desde que el Estado Provincial se hiciera cargo de la administración de la reserva, se mostró preocupado por su resguardo y desde 1966 que existe una Autoridad que protege esta Reserva Natural.


El clásico casco principal de la Estancia San Huberto, llamado por el residente, El Castillo, es hoy Monumento Histórico Nacional. El recorrido por sus dependencias pone de relieve dos tiempos en la vida del Establecimiento. El cuerpo central con sus plantas baja y alta constituye la construcción más antigua realizada por Luro, mientras que las dos alas laterales responden a las reformas funcionales que le imprime Antonio Maura al adquirir el predio en el año 1939.La ambientación recrea la historia de San Huberto y exalta el buen gusto, sobriedad, comodidad y costumbres de la época.


Cievos Colorados.


La sala de carruajes: colección de carruajes de época adquiridos por Maura

Establos.

La laguna o salitral ocupa el fondo del valle y corre de Este a Oeste, destacándose en sus orillas, matorros, arbustos y chañares

Alpataco: algarrobo arbustivo de follaje caedizo y fuertes espinas.



Chorlos dorados.

Los flamencos australes,prefieren las lagunas de agua salobre.Alli encuentran los microorganismos de los que se alimentan.



Monjita.


Carpintero Real.



Monjita

El tanque del millón: con capacidad para 2 millones de litros de agua. Obra mayor de Luro, actualmente en uso.

Bosque de calden.


El Paraíso Faunístico: a la ancha franja verde que cruza el territorio pampeano de Norte a Sur, los indios mapuches le decían Mamüll Mapú, que significa Comarca del Monte, Comarca de la Madera. Es el caldén el árbol típico de La Pampa. Alcanza los 15 m. de altura, contando la Reserva con especies varias veces centenarias. Lo acompañan otros árboles como el chañar, la sombra de toro, y el algarrobo, arbustos, hierbas y gramíneas. Además del bosque de caldenes, en el área se definen otros ambientes naturales. La laguna o salitral ocupa el fondo del valle y corre de Este a Oeste, destacándose en sus orillas, matorros, arbustos y chañares; y por el Norte, el médano brinda el atractivo paisaje ondulado con presencia de caldenes en isletas y gramíneas.La fauna está representada por especies introducidas por Luro, el ciervo colorado y el jabalí, los cuales se aclimataron y prosperaron en el ambiente del bosque. Entre otras especies autóctonas cuentan, pumas, gato montés, gato del pajonal, zorro, zorrino, hurón, comadreja enana, y ofidios, como la yarará ñata, la víbora de la cruz, la falsa coral, la víbora de cristal y la culebra ratonera. Los representantes más numerosos son las aves, identificándose a la fecha más de 130 especies. Entre ellas: palomas, cotorras, pájaros carpinteros, chincheros, churrinches, flamencos, teros, teros de agua, chorlitos migratorios de Norteamérica, halcones, caranchos, jotes, patos y gansos